Fisuras palatinas y labiales

Los pacientes que nacen con fisura palatina y labial necesitan un tratamiento interdisciplinario integral para asegurar su bienestar y desarrollo adecuado. Este tipo de tratamiento habitualmente involucra un equipo de profesionales altamente capacitados y especializados en diferentes áreas.

En primer lugar, un cirujano se encarga de las intervenciones quirúrgicas necesarias para corregir la fisura. Un ortodoncista trabaja en alinear los dientes para asegurar una mordida funcional. El odontopediatra cuida la salud dental general del niño, previniendo y tratando cualquier problema dental.

Un fonoaudiólogo es crucial para ayudar al paciente a desarrollar una correcta articulación del habla y habilidades de comunicación, mientras que un pediatra supervisa el crecimiento y desarrollo general del niño, asegurando que todos los aspectos de su salud están siendo considerados. Este enfoque colaborativo y multidisciplinario garantiza que los pacientes reciban la atención y el apoyo necesarios para llevar una vida saludable y plena.

En nuestra clínica también se realizan cirugías menores como la de caninos retenidos o terceros molares.

Un paladar fisurado es una anomalía congénita en la que hay una abertura o fisura en el techo de la boca (paladar), que puede ser parcial o completa. Esta condición puede afectar uno o ambos lados del paladar.
Cómo afecta a la salud bucal:

  1. Dificultad para alimentarse: Los bebés con paladar fisurado pueden tener problemas para succionar y alimentarse adecuadamente.
  2. Problemas de habla: La fisura puede afectar la pronunciación y causar dificultades para hablar correctamente.
  3. Mayor riesgo de infecciones: La abertura permite que los alimentos y las bacterias lleguen al área de la fisura, aumentando el riesgo de infecciones en los oídos, encías y dientes.
  4. Problemas dentales: El desarrollo dental puede verse afectado, con dientes que no se alinean correctamente o problemas en la erupción dental.
  5. Problemas sociales y psicológicos: Puede causar preocupaciones estéticas, afectando la confianza en uno mismo.

El tratamiento generalmente implica cirugía para cerrar la fisura y, a menudo, requiere seguimiento dental y fonoaudiológico  para mejorar la función oral.

Los tratamientos para corregir un paladar fisurado incluyen una combinación de cirugía y terapias de apoyo. Los principales son:

  1. Cirugía reconstructiva: Se realiza para cerrar la fisura y reconstruir el paladar. Generalmente, se lleva a cabo cuando el bebé tiene entre 6 y 12 meses, pero pueden ser necesarias varias intervenciones a lo largo de la vida, dependiendo de la gravedad de la fisura.
  2. Terapia del habla: Los niños con paladar fisurado a menudo tienen dificultades para hablar, por lo que se recomienda trabajar con un fonoaudiologa para mejorar la pronunciación y la claridad del habla.
  3. Ortopedia: Muchas veces es necesario “orientar” o “estimular” los huesos de la cara mientras el paciente está en crecimiento. 
  4. Ortodoncia: A medida que los dientes de los niños crecen, puede ser necesario el uso de aparatos ortodónticos para corregir problemas de alineación y mordida.
  5. Tratamiento dental: En algunos casos, se pueden necesitar tratamientos dentales adicionales para restaurar dientes afectados o para mejorar la estética dental.
  6. Seguimiento médico: Es importante realizar un seguimiento a largo plazo con un equipo de especialistas (cirujanos, dentistas, fonoaudiólogos) para garantizar un desarrollo oral adecuado.

El tratamiento puede variar según la gravedad de la fisura y la edad del paciente.

La cirugía para corregir un paladar fisurado generalmente se recomienda entre los 6 y 12 meses de edad. Esta es la etapa en la que el bebé tiene suficiente desarrollo físico para soportar la cirugía y la recuperación, y cuando los tejidos orales son lo suficientemente flexibles para una reparación eficaz.

En algunos casos, pueden ser necesarias cirugías adicionales durante la niñez y adolescencia para mejorar la forma del paladar, la dentición o la función del habla. Sin embargo, el tratamiento debe ser personalizado según las necesidades del niño y la gravedad de la fisura.

Sí, un paladar fisurado puede afectar tanto el desarrollo del habla como la alimentación.

  1. Alimentación: Los bebés con paladar fisurado pueden tener dificultades para succionar correctamente, lo que puede dificultar la alimentación. La fisura puede causar que los líquidos o alimentos entren en la cavidad nasal, lo que genera problemas para alimentarse de manera eficiente.
  2. Desarrollo del habla: La fisura en el paladar puede afectar la articulación y la resonancia del habla. Los niños con paladar fisurado pueden presentar dificultades para pronunciar ciertos sonidos, especialmente los que requieren la separación del paladar, lo que puede llevar a retrasos en el desarrollo del lenguaje y problemas de pronunciación.

Para abordar estos problemas, se recomienda cirugía reconstructiva temprana, seguida de terapia del habla y, en algunos casos, ortopedia y ortodoncia para corregir los problemas a medida que el niño crece.

Sí, después de la cirugía de paladar fisurado, generalmente se requieren tratamientos dentales adicionales a lo largo del crecimiento del niño para abordar varios aspectos:

  1. Ortopedia: Para orientar, estimular o dirigir el crecimiento de los huesos de la cara. 
  2. Ortodoncia: A medida que el niño crece, es probable que necesite aparatos ortodónticos para corregir problemas de alineación de los dientes y la mordida, ya que la fisura puede afectar el desarrollo dental.
  3. Tratamientos dentales: Algunos niños con paladar fisurado pueden tener dientes que no erupcionan correctamente o que están mal alineados debido a la fisura, lo que podría requerir restauraciones o intervenciones adicionales.
  4. Seguimiento continuo: Las visitas regulares al dentista son necesarias para evaluar el desarrollo dental y asegurar que el paladar y los dientes permanezcan funcionales y estéticamente adecuados.

En resumen, un tratamiento dental continuo y personalizado es esencial para asegurar que el niño tenga una función oral adecuada y una sonrisa saludable tras la cirugía.

El antes y después de nuestros pacientes

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