Articulación temporomaxilar

La articulación temporomaxilar (ATM) es la que guía los movimientos de la mandíbula en relación a la base del cráneo durante la masticación, deglución, fonación, etc., o sea es la responsable de los movimientos que realizamos durante las 24 horas del día al hablar, comer, tragar y durante la noche cuando realizamos movimientos involuntarios (bruxismo).

¿Cuándo es necesaria esta cirugía?

La artroscopia tiene también un papel diagnóstico. La respuesta al tratamiento es mejor cuanto menos evolucionada está la patología.
Se indica en casos de artrosis en la articulación temporomandibular, desplazamiento del disco, luxación condilar, sinovitis, poliartritis y trastornos funcionales como consecuencia de fracturas periarticulares.

¿Cómo es el procedimiento?

El cirujano hace una pequeña incisión en frente del oído e inserta el artroscopio de 1.9 mm de diámetro desarrollado por la firma Storz para la ATM. Tiene canales de trabajo que le permiten penetrar dentro de la articulación con instrumental diseñado muy pequeño.
El artroscopio se conecta a un circuito cerrado de video en HD y permite agrandar la imagen y trabajar por dentro de la articulación magnificando la imagen.

El procedimiento mejora significativamente el dolor, la apertura oral y los ruidos articulares, permitiendo a los pacientes recuperar una dieta normal. La técnica es mínimamente invasiva y provoca mínima-nula morbilidad.

La cirugía artroscópica es un procedimiento mínimamente invasivo utilizado para diagnosticar y tratar problemas en las articulaciones. Consiste en hacer pequeñas incisiones a través de las cuales se introduce una cámara (artroscopio) y herramientas quirúrgicas especializadas para tratar la lesión sin necesidad de una gran apertura en la piel.

La artroscopia de la ATM es un procedimiento mínimamente invasivo y generalmente no doloroso, ya que se realiza con anestesia local o sedación. Las incisiones son pequeñas, lo que reduce el trauma y acelera la recuperación. Aunque puede haber molestias leves o inflamación postoperatoria, la recuperación suele ser rápida y con menos dolor que una cirugía abierta.

Si la ATM artroscópica no resuelve el problema, las alternativas incluyen:

  1. Terapia física para mejorar el movimiento y reducir el dolor.
  2. Medicamentos (analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares).
  3. Férulas o protectores dentales para reducir la presión y el bruxismo.
  4. Inyecciones de corticoides, ácido hialurónico o Botox.
  5. Cirugía abierta (artroplastia o reparación del disco) en casos graves.
  6. Terapias psicológicas para controlar el estrés.

Cada opción depende del caso específico.

La ATM artroscópica puede ayudar a tratar algunos problemas crónicos de la mandíbula, como el desplazamiento del disco o adherencias, al mejorar la función y reducir el dolor. Sin embargo, no corrige daños severos o estructurales irreparables en la articulación. En casos avanzados, pueden ser necesarios tratamientos adicionales, como cirugía abierta o terapias más intensivas.

Descubrí Clinica Creo